
Nestlé Yaos
Creando distinción en el yogur griego
El desafío
YAOS se relanzó para establecer un posicionamiento más claro y distintivo en una categoría definida por códigos visuales muy similares. Basándose en la promesa de "El yogur griego más delicioso y puro", el reto consistía en definir un elemento diferenciador significativo y plasmarlo en un sistema de envase único capaz de destacar en los estantes, a la vez que creaba elementos reconocibles para la creciente gama de productos.
Estrategia
La estrategia basó a YAOS en la idea de pureza y placer, posicionándola como el yogur griego más delicioso y puro. Grecia se convirtió en el origen emocional de la marca, proporcionando un marco visual y narrativo claro. La luz, el blanco y el azul conformaron un sistema sencillo y reconocible, diseñado para expresar frescura, cremosidad y atractivo, destacando a la vez en un entorno de estanterías saturadas.

Diseño
El logotipo de YAOS refleja su conexión con el origen de Grecia y la idea de pureza asociada al producto.
El fondo azul aporta frescura y profundidad, evocando tanto la cremosidad del yogur como su lugar de origen.



Las referencias arquitectónicas añaden una señal cultural reconocible. El resultado es una identidad clara y accesible, diseñada para transmitir naturalidad y disfrute a primera vista.

El diseño de packaging de YAOS traduce el territorio visual definido en una experiencia directa de producto. El blanco predominante refuerza la idea de pureza y cremosidad, mientras que el azul conecta con el origen griego y aporta frescura en el lineal. Cada sabor se identifica mediante una imagen clara y apetecible que añade matices sin romper el sistema. El resultado es una gama equilibrada, fácil de reconocer y diseñada para expresar calidad, naturalidad y placer a primera vista.













La gama de sabores YAOS se organiza en torno a un equilibrio entre variedad y unidad. Cada variante introduce su propia señal sensorial mediante el color y las imágenes de los ingredientes, lo que facilita la identificación de los sabores en el lineal y aumenta su atractivo. Al mismo tiempo, una base común mantiene la coherencia visual en toda la gama, permitiendo añadir nuevos sabores sin perder el reconocimiento ni la consistencia.






El sistema se aleja de los códigos de categoría excesivamente artificiales. Cada sabor desarrolla su propia identidad dentro de un todo coherente, creando una expresión más sensorial y auténtica, acorde con el carácter de YAOS.



