
Magdala
Convertir Magdala en una marca distintiva.
El desafío
Magdala ya estaba presente en el mercado estadounidense, pero carecía de una narrativa distintiva. El reto consistía en ir más allá de los atributos del producto y construir un posicionamiento que funcionara tanto en el canal de venta minorista como en el de venta en línea. El packaging se convirtió en un elemento clave de la marca, transmitiendo su historia, fortaleciendo el reconocimiento y ayudando a que la marca destacara en una categoría donde lo visual es fundamental.

Estrategia
El contexto actual exige decisiones claras. Gestionar los residuos ya no es suficiente. La industria debe replantearse su papel en un sistema que requiere equilibrio y responsabilidad. Batlle integra la circularidad, la eficiencia y la innovación en sus operaciones diarias.


Co-definición
la dirección
Una sesión de análisis colaborativa con el cliente para explorar y dar forma a posibles conceptos de marca, alineando el pensamiento estratégico con la dirección creativa desde el principio y construyendo una comprensión compartida de hacia dónde debe dirigirse la marca.
Tests de concepto internacionales
Los posibles conceptos se pusieron a prueba con consumidores en San Diego a través de grupos focales moderados, lo que ayudó a identificar las narrativas que resultaban más creíbles y atractivas.


El Mediterráneo es más que un lugar. Es una forma de vida. Nacida en estas costas, Magdala captura ese espíritu, combinando la cáscara de naranja Valencia con una expresión suave y aromática.
Magdala se posicionó como un ícono del estilo de vida mediterráneo. Inspirada en los atardeceres y el ritual del aperitivo, la marca se basa en su origen anaranjado y su elegancia relajada.

Diseño
El diseño de Magdala se basa en símbolos ligados a su origen. El árbol del logotipo constituye el pilar de la identidad, evocando la tierra y el cultivo, mientras que la composición, el color y los acabados de la etiqueta transmiten autenticidad y calidad.











El sistema gráfico surge del propio producto. Las líneas trazadas a partir de la silueta de la botella y su paleta de colores crean un lenguaje visual dinámico que se extiende más allá de la botella, conformando un universo de marca coherente.











"Trabajar con B-Bruce en el reposicionamiento de nuestra marca a través de estudios de mercado y talleres estratégicos nos permitió crear un producto más sólido y atractivo con un mensaje preciso, mientras que el rediseño de nuestra identidad y sitio web garantizó que todos los objetivos se lograran de manera clara y exitosa con el equipo."
Alejandro Medina
Marketing global de espíritus Familia Torres
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